sábado, 17 de mayo de 2014

Vivamos como Galegos!!!


Porque galegos somos nós.... e nós tamén.... ¡Vivamos como galegos....!
E logo... ¿cómo é iso? Pois... ¡bota unha ollada!!!


¡Bó día das Letras Galegas!

viernes, 31 de enero de 2014

DENYP


DENYP es el acrónimo del Día Escolar de la No violencia Y la Paz. Y ese día ha sido el 30 de enero, es decir, ayer.

Y no podía ser de otra manera, allí estábamos todos, alumnos, profesores, ... en el patio del colegio, cantando, bailando, actuando, manifestándonos por la paz. Y mientras tanto, en mi cabeza se perfilaba la siguiente reflexión:
Bueno pero...¿Qué paz deseo yo?, ¿Qué paz construyo?, ¿Qué paz vivo?

Paz escrita pero no leída,
paz leída, quizá, pero no comprendida.
Paz cantada pero no vivida
paz vivida pero, a duras penas, transmitida.
Paz gritada por doquier, pero no escuchada.
Paz buscada y encontrada sí, pero, ...
únicamente en el argumento de un libro, 
en el título de una canción,
en la audición de una música relajante,
en el dibujo de una paloma,
en el final de una guerra,
en la entrega de un premio nobel,
o en la solemnidad de un acto oficial.

¡Yo no quiero esa paz!
Esa paz me produce hastío, 
cansancio, desasosiego, malestar, vacío...

Yo quiero Tu paz,
la que me invade cuando te siento a mi lado
en la sencillez del hogar.
La de tu mirada serena y firme
cuando desde el silencio me rodea de amor.
La de tu voz que me acaricia el oído
y en un susurro me repite "te quiero".
La de tu corazón que al fundirse con el mío
se convierte en NOSOTROS.

Esa es mi paz. Mi paz es NOSOTROS.

sábado, 18 de enero de 2014

Pero…. HIBERNAR no es INVERNAR


Hibernando… 

Es la imagen que se proyecta en mi memoria en este tiempo del año. Atrás quedan las fiestas de Navidad,  aún cercanas en el calendario pero, posiblemente ya lejanas en el recuerdo…Y es que, el pasado, pisado está, recorrido, ya no hay vuelta atrás. Ha sido la mía una Navidad bonita como ninguna, vivida en familia, aprovechando cada momento para absorber esas gotas de vida, destiladas cada día por algún miembro de la familia; siendo consciente de que ese tiempo no volverá.
Y, ciertamente, ese tiempo no volverá. Estamos en enero y como dice el refrán: "año nuevo, vida nueva"… No sé si siempre se cumple. Muchas veces, cuando hablamos de esto entre amigos o conocidos, dicen que eso es una tontería, que el año nuevo es un día más de la vida, que no hay nada especial, … para otros es el tiempo de "hacer mudanza" de cambiar cosas, de proponerse objetivos, de alcanzar retos, de esbozar un futuro mejor, más feliz. En cualquier caso, no quiero detenerme ahora en esta reflexión. No. Viviendo el día a día, cada momento, me detengo en el hoy, más aún, en el hoy literal, 18 de enero de 2014.

18 de enero. Enero, el primer mes del año tal y como marca el calendario, así que, ¡estamos en plena cuesta de enero! Una cuesta que para algunos es excesivamente empinada debido a los numerosos excesos cometidos durante las fiestas pasadas; para otros, más llevadera porque su sentido de la responsabilidad les ha permitido ser un poco más prudentes en todo; para los menos, ni la sienten ni la padecen, les resulta indiferente. Pero tampoco me gustaría quedarme hoy en la "cuesta de enero". Hoy no quiero subir cuestas, es más, no tengo necesidad de subirla, para mí, en mi vida, este enero no es de cuesta. Sin embargo sí es un enero de hibernación. 

Hibernación sí, y explico por qué:
El invierno, según el ciclo natural de la naturaleza, de las estaciones, comienza el 21 de diciembre…. Culturalmente nos situamos en un tiempo pre-festivo por lo que no sé si mucha gente se da cuenta de la importancia del hecho. Sin embargo, en los meses de enero y febrero todos "sufrimos" el invierno, con sus extremas temperaturas, sus días pequeños y sus noches largas, sus cielos cubiertos amenazando lluvia o nieve, viento o tempestad, donde el sol tiene que pedir permiso para dejarse ver aunque solo sea durante un microinstante. 
Enero, mes largo (31 días) y febrero (mes más corto, 28 ó 29, según los años) para mí son meses que invitan a la "recogida", a vivir "hacia dentro", a bajar la intensidad de nuestra actividad. Tiempo en el que el cuerpo entra en un estado de relajación tal que lleva a la somnolencia… y permite "soñar"… (¡Ay los sueños!!!, otro día hablaré de ellos). Tiempo de "aparente inactividad". Tiempo de aprovisionamiento, de acumulación de energía física, mental, intelectual, espiritual… ¿Eso es invernación o hibernación?

Según el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD-2005) invernar e hibernar guardan estrecha relación.  Invernar alude a pasar el tiempo en un lugar. Cuando las tropas romanas quedaban inactivas durante el invierno se mantenían en sus hiberna (cuarteles de invierno). Hibernar, por su parte, significa pasar el invierno en letargo, en un estado de somnolencia e inactividad durante los meses de invierno.
Pues bien, si invernar es pasar el tiempo en un lugar e hibernar es pasar el tiempo en inactividad… entonces, no estoy hibernando, estoy ¡invernando!… Me resisto a aceptarlo y repaso una vez más… En invierno, paso la mayor parte del tiempo en un lugar, de acuerdo. Ese lugar no es un lugar cualquiera, es mi hogar, con todas la connotaciones del espacio-hogar. También hiberno porque mi actividad baja sí, pero además me mantengo en mi "hiberna" particular, mi "cuartel de invierno" cual si soldado romano se tratase. Y me resisto a pensar que los soldados romanos en sus hiberna permaneciesen totalmente inactivos… ¿no sería más bien que, bajo una aparente inactividad, estaban preparando su próxima batalla? Durmiendo bien, estudiando los movimientos y posiciones para el éxito, alimentándose adecuadamente, haciendo ejercicio físico, recordando a los suyos a través de misivas y mensajes de amor, dialogando con sus "prójimos" y fortaleciendo el trabajo en equipo, dejando tiempo y espacio para la reflexión y estudio personal… Me inclino a pensar que era así y no de otros manera.

Es verdad, no son lo mismo, invernar no es hibernar. Pero hoy, día 18 de enero de 2014,  yo no estoy sólo  invernando, sino que además, estoy hibernando… paso tiempo en un mismo lugar, ese lugar es mi "hiberna" particular y con aparente escasa actividad que me lleva en algunos momentos a una especie de somnolencia que me permite soñar … incluso, soñar despierta… y para mí es un tiempo especial, rico, fructífero, único.

Meses de invierno, tiempo no solo de invernación sino también de hibernación.
Y tú… ¿hibernas? Cuéntamelo. Recuerda, que el diálogo forma parte de las actividades que se realizan en los hiberna durante la invernación. ¡Ánimo! Te espero. ¿Te atreves?

En cualquier caso… ¡FELIZ HIBERNACIÓN!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Tiempo de ESPERA



Sentada en la sala de espera de la estación de Chamartín, mientras espero a que salga mi tren, dedico este tiempo a uno de mis hobbies preferidos y que, últimamente, por el ajetreo de la vida y la rapidez de lo vivido, tengo tan en desuso… Y lo echo de menos… ¡Vaya si lo echo de menos!!!.
En lo primero que pienso en este "tiempo de espera" es en cuánto necesito estos momentos de reflexión, calma, soledad, diálogo conmigo misma y con Dios… Y me impongo mentalmente, como urgente, recuperarlos en la cotidianidad de mi vida…, no dejarme engullir por la velocidad del cronograma diario que enlaza mis quehaceres sin apenas darme cuenta y que no me permite gustar y degustar esos "microinstantes" de felicidad que cada día se nos regalan; por la inmediatez de los acontecimientos que me impiden pensar con una mínima lucidez y que pasan a mi lado sin que "pesen" en la conciencia y el corazón; por la prontitud de los sucesos, personales o no, que se encadenan uno tras otro sin dejar espacio a los sentimientos y las emociones…. Y me detengo… Y me pregunto… ¿Estoy experimentando algo así como la "fugacidad de la vida"? Noooo!!!!!! o, al menos, no lo quisiera desde el sentido negativo y pesimista!!!!.
Me gusta la vida, mejor, me encanta la vida… siempre lo repito y no me canso de ello ¡estoy enamorada de la vida!. Y eso mismo es lo que pretendo transmitir a todos aquellos que se tropiezan conmigo cada día, mis alumnos, mis compañeros de trabajo, esas personas anónimas que cada mañana y cada tarde al regresar a casa me tropiezo...

Y si, pienso que la vida nos sonríe siempre... sólo que, a veces, nos resulta difícil constatarlo porque, o bien somos nosotros los que le damos la espalda o bien ella se vuelve momentáneamente ocultándonos su sonrisa… pero es algo temporal, … si nos situamos en el ángulo correcto, ella siempre se gira y nos regala de nuevo su mejor sonrisa…

Eso creo. Eso he experimentado en mis años de vida. Eso vivo.

Y en mi "tiempo de espera" regreso a mis divagaciones, pienso una vez más en la espera, ese tiempo del "ya pero todavía no", y dos de mis neuronas establecen de nuevo la conexión. Pienso en el  Adviento, en todo lo que me han enseñado sobre él cuando era niña, también todo lo que he aprendido posteriormente y, todo lo que, a su vez, intento yo  transmitir desde mi fe "de un grano de mostaza".
Y reflexiono sobre el Misterio, … Dios mío ¡qué grande eres!!! Nada menos que todo un Dios, se enamora de la vida humana y decide hacerse hombre, mejor aún, NIÑO, indefenso, frágil, débil, necesitado… Y decide además, nacer en la pobreza de un establo sin más decoración que la paja por doquier que da alimento al ganado que cobija, y un pesebre que sirve de improvisada cuna, sin más calor que los ofrecidos por la respiración pausada y tranquila de una mula y un buey… pero con el amor infinito de un padre y una madre que desde la sencillez de sus vidas y la grandeza de su fe, viven por él y para él.

Si, hace mucho tiempo que Jesús habita mi corazón, pero cada año por esas fechas le pido que se quede de nuevo, que no me deje, que ilumine mi vida, que me permita, un año más, sentarme en un rinconcito de su pesebre, allí donde no moleste y pueda permanecer en silencio, adorándolo, admirándolo, contemplando su rostro de niño recién nacido,… sin más, … allí, en la oscuridad de la noche, contemplando su LUZ.

Y me digo: ¡Pues este año no va a ser menos!, con el corazón rebosante de agradecimiento allí estaré de nuevo adorando al DIOS-NIÑO que se hace HOMBRE.

La hora se acerca y el tren está pronto para salir. Fuera está plomizo y comienza a llover. Nos movemos. Comienza de nuevo el ritmo del diario vivir.

martes, 5 de noviembre de 2013

Se chove... que chova!

¡Ay!, lo siento mucho pero no me puedo resistir... desde que mi hermana pequeña me mandó el enlace no dejo de mirarlo porque me parece buenísimo. Quiero compartirlo con tod@s, sencillamente genial:



- E a vostede que lle poño hoxe?
- Nin moño nin melena, algo moderno.
- O de sempre. 
- Dígoche que xa non se pode ler nada, todo son malas noticias... É que che amargan a vida!
- Se vos conto o que fixeron os meus netos... Un deles preguntoume se habería algún sitio en Galicia que non se nubrase nunca...
E outro dixo que coñecía o home máis sabio de Galicia... E alá foron.
Chegaron e, por suposto... era unha muller!
- Home!!
- E díxolles: 
- "O único que non se nubra nunca en Galicia é a nosa alegría. Porque a nosa alegría vén da nosa forza, e a nosa forza vén da terra. 
Os carballos e os acantilados fannos recios. Os ríos un pouco arrevesados. A choiva... creativos. E os seráns, sensibles e morriñentos.
- Tola de todo!... E non lles dixo nada?
- Díxolles, que hai algo na terra que nos axuda a tirar para adiante. 
- E é verdade, sempre o fixemos. E en todo o mundo! 
- E nunca deixamos que nos amargasen a vida! 
- Isto é boísimo! Tedes que emitilo!
- Mira a miña nai, case cen anos, viviu de todo. E cada vez que tiña un problema dicía: "Traballemos moito pero gocemos moito". 
Por iso non perdeu unha repichoca, eh? 
- Hai que traballar e gozar con determinación, que somos galegos!!
- A nós ninguén nos amarga un plan!!
- Se imos á praia... imos á praia! Aínda que sexa con chaqueta! E se nos bañamos sempre dicimos:
- Está boísima!!!
- E se a cousa se pon fea.... Comida, merenda e cea!!! 
- E se alguén se pon un pouco pochiño... cen visitas ó día, que non collen na habitación, e como novo!!! 
- Como di o meu Paco: "Se non me preocupa viaxar no espazo, nunha bola enorme, a miles de quilómetros por segundo, entre meteoritos e lixo espacial, voume preocupar polo demais?"
- Que profundo!
- Aquí todos somos profundos, filla...
- Uns máis que outros... 
- Tanta preocupación, tanta preocupación... - e a xente seguirá coñecéndose, namorándose... Seguirá abrazándose, quedando, rindo... 
Porque os galegos sabemos-, que este é o mellor dous mil trece das nosas vidas... 
- Non hai outro....
- E iso fainos gozar máis da vida, da xente, dos amigos... Así que saiamos aí fóra, gocemos de todo o que temos... E vivamos. Vivamos. Vivamos como galegos!!!
- Ai, como chove! 
- A que está caendo!! 
- Sabedes que vos digo? Que se chove... que chova!!!



lunes, 7 de octubre de 2013

...siempre quedan rescoldos



Me llama la atención las veces que la vida me sorprende en el vivir diario haciendo que me detenga un instante y reflexione una vez más  sobre los pasos dados, los amores vividos, las ilusiones perdidas, las experiencias acumuladas... y es como si.... pretendiese evaluarlas de nuevo preguntándome por qué no ha podido ser de otra manera, dónde me he equivocado...
... Y me ha vuelto a pasar la semana pasada. Estaba en clase de lengua con mis alumnos de 6º. El ejercicio que estábamos trabajando consistía en buscar el significado de algunas palabras, un sinónimo y un antónimo. Y le llega el turno a "rescoldo". Me sorprendo porque no saben lo que significa, ¡no saben lo que es un rescoldo!
Significado: Brasa pequeña que se conserva entre la ceniza. Antaño el fuego era un elemento muy común en todas las casas, pues se hacía la comida en la lumbre, en la chimenea que solía haber en la cocina. Resto de un sentimiento.
... En realidad, me detengo a pensarlo... ¡tampoco tienen por qué saberlo! pues quizá nunca han visto uno, ... por tanto, esa imagen del fuego incandescente que con el tiempo en calma se va apagando poco a poco, lentamente,  hasta convertirse en rescoldos y luego en cenizas, no forma parte de su imaginario personal. Y ... ni que decir tiene que si no funciona como imagen real menos como metáfora de sentimiento alguno. ¡Qué difícil es explicar las cosas a otros cuando no hay experiencias previas!!!!. Y, sin embargo, qué fácil resulta detener el tiempo en esos fuegos pasados y deleitarse una vez más en el sentimiento vivido.
Si, siempre quedan rescoldos, y a vida me sorprende de vez en cuando removiendo las cenizas y avivando los rescoldos,  pero  son rescoldos del agradecimiento, de la ilusión, de la sinceridad, del cariño, del respeto, ... esos que, cuando se avive el fuego de nuevo resurja con él  la llama del sentimiento limpio, puro, transparente, sincero, auténtico...
Ciertamente, qué maravilla de sabiduría popular condensada en refranero español... porque bien cierto es... "Donde hubo fuego siempre quedan rescoldos"... y yo me atrevo a decir más... ¡benditos rescoldos que no permiten que el fuego se apague!!!



domingo, 6 de octubre de 2013

Por un beso...


¡¡¡Ummmm!!!. ¡¡¡Me encanta esta escultura!!!

Quizá muchos penséis que es muy simple, que realmente no conlleva excesivo trabajo por parte del escultor. Tampoco es muy grande en su tamaño real, 58.4 cm de alto. Y la materia dista mucho de ser "noble", se trata de un bloque de  piedra calcárea en la que, ni siquiera el color le acompaña. Pero ... ¿Qué queréis? ¡Me encanta!

Se trata nada más y nada menos que de dos figuras abrazadas (algo obvio, por otra parte), que se besan. 
Lo que me encandila de ella es la sencillez y a su vez la fuerza del mensaje que transmite. El título dice mucho "El beso". Y es que el beso, un beso real, un beso con sentimiento, produce algo así como una unión total con la otra persona. ¿Tuvo Brancusi aquí algo más que su intención de volver a los orígenes, al arte primitivo, a la escultura prehistórica? ¿O tuvo la intuición de volver al origen de las cosas, a la sencillez de los sentimientos expresados en toda su pureza y libertad? 
Algunos críticos de la obra comentan que en este trabajo no hay sentimiento, no hay pasión, no hay amor ni romanticismo, que representa dos personas que se besan pero sin más, por el simple placer de hacerlo. A mi pobre entender, esta obra sencilla está cargada de fuerza simbólica, de expresividad. Quizá no sea la intención del autor pero yo veo en ella la expresión del amor verdadero donde dos cuerpos se funden en uno mismo (el mismo bloque de piedra). Así, en toda su sencillez y ... en toda su grandeza. Una obra para hacer pensar, sin duda, a cualquier espectador que se detenga ante ella, sobre la esencia del amor, del abrazo, del beso. Es como si nos quisiera decir, olvidémonos  de lo superficial, de los adornos, de las florituras... quedémonos con lo esencial, lo original, lo auténtico. Por último, mi mirada se detiene en los brazos que se prolongan alrededor del bloque de piedra hasta rodear ambos cuerpos y unirlos en un abrazo. Así, en perfecto equilibrio, en situación de igualdad.
Esta obra me hace conectar con las palabras que sobre el abrazo, escribe Laín Entralgo en su libro "Teoría y realidad del otro". Transcribo: "Quienes amistosamente se abrazan ¿demuestran o simbolizan  con ese acto un deseo  inconsciente de ocupar el espacio del otro? En modo alguno. Mirado desde el punto de vista esencial y simbólico,  quien abraza muestra estar deseando que su lugar en el mundo -su espacio más propio, el espacio de su cuerpo- se halle en contacto con el lugar del otro. Como el verso de Rilke: "sólo donde tú estás nace un lugar", o sea, sólo donde está tu persona hay para mí un espacio habitable. Porque, como afirma  de nuevo Rilke, "Los amantes incesantemente producen, el uno para el otro, espacio, anchura y libertad"

Pero otro día hablaremos de abrazos, ... también de miradas.... y de sonrisas

Ahora, retomando el beso me gustaría despedirme hoy con esta rima de nuestro gran poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer: 

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...¡Yo no sé 
qué te diera por un beso!